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martes, 15 de febrero de 2011

SOLAMENTE UN BESO

Desgarré mi alma, esperando tus besos
momento travieso que nunca llegó
Juré no llorar, pero no resisto
la ilusión ha muerto, ahora que no estás
Solamente un beso era mi pedido
por solo un beso perdí la ilusión
La noche fue larga, me dormí esperando
la luna ingresaba por el ventanal
Un sueño muy tierno, cobijó mi esperanza
que cuando despertara, estuvieras tú


LA HERENCIA MALDITA

    Un poderoso millonario muy conocido, de estado civil soltero muere de forma repentina. Esa noche en su velorio se reúnen, hermanos, cuñados y sobrinos ante la inesperada pérdida.  En cada rincón de la sala, en la antesala y en el patio interior, se entrelazan comentarios, susurros y preguntas, muchas de ellas capciosas y fuera de lugar. Los allegados y conocidos del difunto saludaban con respeto a los posibles deudos. Café y cigarro de por medio, la noche pasó volando.
    Está todo dispuesto por el finadito. El mejor cajón, capilla ardiente, las mejores alfombras, y las flores de su preferencia, las rosas rojas.
    Se realiza el sepelio en el panteón familiar, rodeado de amigos, familiares y un grupito de mirones, como siempre suele suceder.
   Pasan los días y aquellos que lloraron lágrimas de cocodrilo, hoy están preocupados por el testamento. Llamadas telefónicas, visitas que antes nunca se supieron hacer, eran el reflejo de estos zorros con cuero de corderito.
  Pasados los treinta días el escribano de Don Francisco Martínez Sánchez, el finadito, ordena una reunión en su oficina.
   Nadie faltó a la cita. Muchos de ellos no habían pasado ni por la esquina del velatorio, y sólo conocían a Don Francisco por fotos de familia.
   El notario ubicándose los lentes sin prisa ni nervios, observaba con disimulo el cuchicheo de los presentes,  nerviosos por la decisión del ausente.
   Todo estaba preparado para leer el testamento. El profesional pide silencio a los presentes y les expresa: “Don Francisco me ha dejado encargado de reunirlos a todos Uds. para informarles que su herencia será entregada a centros de beneficencia, hospitales, hogares, etc.” No faltó el mas osado de los presentes que se levantó y con voz alta alterada expresó: “Cómo, él no podía hacernos eso, somos sus parientes, los de su misma sangre, los que más lo queríamos”
    El profesional esboza una leve sonrisa, cuando al fondo de la habitación, lentamente se abre una puerta. ¿Quién aparece? Don Francisco. “No puede ser dijeron todos, si fuimos a su velatorio y luego al sepelio”
   Con paso firme y decidido Don Francisco llega hasta el escritorio del notario. “Primeramente les voy a decir que el muerto era un querido amigo, que no tenía familiares, y tuve la satisfacción de cumplir con su última voluntad, morir dignamente.”
  “Segundo, no todos Uds. estuvieron en el velorio ni fueron al entierro, pero hoy quieren mi dinero. Para tener mi dinero tendrán que ganárselo. Y no olviden que para llenar la vida de afectos, lo deben hacer con presencia y no con ausencia.” 
    En silencio y con las cabezas bajas los presentes se retiraron del recinto. Con la conciencia tranquila de la lección impartida a los que se llamaron “familia”, se sentaron con el amigo profesional  y cómplice a saborear un sabroso café.

HAY BAILE EN EL RANCHO DE PERICO


       Como todos lo sábados a última hora de la tarde, se hará el baile popular en el rancho del viejo “Perico”.-
   En una chacrita muy cerca del pueblo, el viejo Perico reunía a sus amigos y conocidos al patio de tierra de su casa, rodeada de paraísos, a bailar y a divertirse como todas las semanas.-
   Los músicos preparados desde temprano, hacían sonar sus instrumentos, que por su continuo uso y por la tierra que se levantaba en el patio, no se sabía de que colores eran.-
   El acordeón de dos hileras del sobrino de Perico de sobrenombre el “enano”, las guitarras de Manuel y del pardo Flores.-
   En un rincón del rancho la Tomaza prepara las tortas fritas, y debe cuidarse muy bien del gato, porque cuando menos piensa sale con alguna disparando.-
   Como un ceremonial parado en la tranquera, el viejo “Perico” saluda y da la bienvenida a los bailanteros.-
   Los primeros en llegar como todos los sábados, son Don Serafín con su compañera Ramona.- Dejan su caballo atado al palenque de la entrada del rancho, pidiendo  una caña para preparar sus tabas, como el dice Don Serafín.
   La llegada de la renga Flora fue toda una algarabía, por su condición de reina del baile.   El Pocho, la Zoila, Don Pedro, los hermanos Rodríguez, la rubia Soledad, y la infaltable gorda Pereira.-
   Se prepara la pista regándose con un poco de agua, y se le pasa una rama de paraíso para dejarla más pareja.- No olvidemos que en la misma, las alpargatas sacarán chispa y harán volar bien lejos la tierrita.-
   Prontos los músicos dan por iniciado el baile con una polka bien picada,  siguiendo luego con una serie de rancheras, que se luce el más turro.-
  Se llena la pista dando lugar a empujones y pisotones.- “Quien me pisó” grita la renga Flora, y sin mediar palabras le dio una patada a Pocho que estaba al lado de ella.-
   Sigue el baile  llegando la hora del descanso.- La fuente de tortas fritas se pasea por toda la pista, y Doña Tomaza sigue amasando sin parar.-
   Para continuar hubo necesidad de prender el farol a kerosén, ya que la noche sorprendió a los bailadores.-
  Don Pedro les pide a los músicos que comiencen con una ranchera con relaciones, y todos se disputan sacar a la gorda Pereira.-
   Se cumplen los deseos de Don Pedro y se formaliza la ranchera.- En el medio del baile hay una pequeña discusión pero no llega a mayores, porque de inmediato procede el milico Fernández, que con sus botas bien brillantes y su sable observaba la situación.-
   Nunca pasaba nada en esos bailes, pero el milico Fernández siempre estaba, porque sabía que de garrón comería tortas fritas y tomaría caña.-
   La gorda Pereira cansada se sienta en el suelo, la renga Flora recostada a un paraíso, la rubia Soledad y Zoila se dirigen a la letrina, y la pista queda sin damas.-
   “Que pasa” grita  Pocho, “nos quedamos sin compañeras, o esperan  un valsecito criollo”.
   Los músicos un poco cansados piden un respiro.- “Bueno, bueno” dice don Perico, “yo creo que por hoy es suficiente”.-
   De a poco el silencio de la música, y la retirada de los bailanteros. El rancho del viejo Perico esperará  hasta el próximo sábado, para llenar de risas, cuentos, y porque no peleas, la pista de tierra mojada escenario tradicional de la barriada.-

viernes, 4 de febrero de 2011

LA MUSICA Y SUS PROTAGONISTAS en DOLORES

  Trabajando en la historia de la música de la Ciudad de Dolores(URUGUAY), y sus protagonistas, he analizado que en todas partes del Uruguay y en el extranjero hay doloreños músicos, que en su oportunidad ejecutaron algún instrumento o lo hacen actualmente. Es por eso que apelo a la buena voluntad y disposición de todos los doloreños que están en esa situación que me escriban a: marsant@adinet.com.uy para poder intercambiar sus experiencias y anécdotas, que serán recopiladas en esta historia.- A todos muchas gracias.

LAS SOLTERONAS DE DOÑA FILOMENA

                      
Doña Filomena, enviudó muy joven, y se quedó a vivir en el mismo barrio que vivía con el finadito José.-
  De oficio costurera, trabajaba día y noche para mantener la casa, principalmente a sus tres hijas: Pepa, Torcuata y Beba.-
  Dura su vida de viuda, que jamás tuvo otro hombre, que su finadito.- El trabajo, el respeto y las buenas costumbres eran sus principales consejos para sus hijas.- “No cometan sacrilegio, no miren a los hombres atrevidos, si les dicen algo me lo cuentan, no se dejen tocar”, entre otras cosas que repetía Filomena, todos los días a sus pobres hijas.-
  Cuando pequeñas, fueron a la escuela del barrio, a unas cuatro cuadras de su casa.- En su edad adolescente, no les permitió concurrir a estudios superiores, porque eran todos unos degenerados, y perderían el pudor y la honra para  el matrimonio.-
   Cuando los domingos solían ir a misa, ó dar una vuelta, salían con ella, y cuidado con bichar a los muchachos, les tenía prohibido.-
   Les decía “cuando se les acerque un hombre a sus vidas que sea con buenas intenciones, trabajador, y de buena familia”.-
   Comienzan el aprendizaje de la costura con su madre, pero sólo les cosían a mujeres, jamás a un hombre.-
   No existía la televisión, solo la radio, y sus lecturas eran muy inocentes, con la tradicional lectura de la Biblia por la noche.-
    Pasan los años, y las tres hermanas Pepa, Torcuata y Beba, no logran encontrar el hombre de su vida.- ¿Quien las iba a mirar?, que sus días pasaban dentro de su casa, dedicadas a la costura, cocina, limpieza y ya hoy, a cuidar a su madre.-
    Según cuentan los vecinos, había algunos candidatos interesados en las hijas de Doña Filomena, pero ¿quién se acerca?-
   Al carnicero Don Jacinto, le gustaba  la Pepa, y muchas veces hicieron ojito de vereda a vereda. Un peón rural que hacía changas de limpieza, según dicen, era admirador de la Beba, y la pobre Torcuata, al parecer no tenía candidato.-
    Pero la vida, cumple sus ciclos, y fallece Doña Filomena.-
  Ya en el velorio, los posibles candidatos, aprovechan para presentar sus condolencias, y a su vez  ofrecer un apoyo moral, espiritual, y porque no económico.- No había pasado un mes del entierro, que la Beba, se le planta en la carnicería a Don Jacinto, y sin mediar palabras, se queda de dueña de casa.-
   La Beba, que tenía su pretendiente peón rural, de nombre Facundo, que la sube a su caballo, y la lleva a un ranchito en las afueras del pueblo.-
  Pero la Torcuata, sin candidato a la vista, decide ingresar al prostíbulo del pueblo, en el cual regenteaba la “Parda Flora”, conocedora del oficio, y que la iba a encaminar por el buen sendero.-
  Que será del alma de Doña Filomena, que pretendía lo mejor para sus hijas.- No pensará que fue muy cuida bosques, y sus hijas sufrían esperando a un hombre.-
  Hoy las hermanas solteronas de Doña Filomena, comenzaron una nueva vida,  no sabemos si es la correcta, pero son felices.-
 

LA PULPERIA DE DON ANSELMO

Nos ubicamos en el medio del campo, muy cerca de un arroyo, pocos vecinos, pero muy serviciales.-
  Don Anselmo, hombre casado con mujer y 3 hijos, en un momento de su vida, abandona el arado, y decide poner una pulpería.-
  Rancho de paredes de adobe, piso de tierra, con ventanas y puertas de madera, que el mismo construyó.- No muy lejos del rancho un ombú, y un horno para cocinar el pan.-
  Acostumbrado a trabajar de sol a sol, no tenía pereza para atender su pulpería, que desde la mañana temprano hasta la entrada del sol, clientes y parroquianos, los atiende con su carácter bonachón.-
  Su mujer Zulema, paisana aguerrida, parda, de estatura mediana, con muy pocos dientes, era la fiel compañera del pulpero Anselmo.
  Sus hijos Rogelio de 3 años, Atilia de 5 años e Isidro de 8.- No conocen la escuela, porque la más cerca estaba a 15 leguas, y era muy difícil el traslado hasta ella, y más por la edad de los mismos.- Pero Zulema, su madre, con los pocos conocimientos que había recibido en su vida, les iba enseñando lo que a ella le parecía importante.-
  Una vaca posiblemente perdida, se aquerenció en su rancho, y  ellos la bautizaron “la bienvenida”, quien les proporcionaba algo de leche por las mañanas; unas pocas gallinas, con el gallo “Perico”, que con su canto tempranero, anunciaba que había que levantarse.
  Su rancho dividido en cocina, cuarto grande donde dormía la familia, una pequeña división usada como galpón, la pulpería propiamente y la letrina, lejos del rancho.-
  En la cocina, un fogón donde se cocinaba a leña, se calentaba el agua para el mate, y un grupo de ollas con mucho tizne, que eran de uso diario de la familia.- 
  Pero lo más importante para Don Anselmo era su pulpería. Un mostrador de madera, muy rústico, con una improvisada estantería de troncos, y la infaltable fiambrera, donde se guardaba por el cuidado de las moscas, queso, algún fiambre, carne cruda, y otros alimentos, que debían estar protegidos.-
   La balanza de cruz, para el despacho de alimentos, yerba, tabaco y azúcar entre los principales requerimientos de los clientes, junto a las bebidas, algo de vestimenta, y alguna medicina.
   Lógicamente que la pulpería tenía como principal fin, el despacho de aguardiente, que sus parroquianos, entre peleas, cuentos y chismes,  sabían saborear al mejor estilo gauchesco.-
   Las principales visitas a la pulpería eran sus vecinos, Don Pablo que llegaba en su caballo moro, Don Gregorio, muy callado pero con una experiencia de vida, por sus 80 años, Doña Tomasa solterona, pero con varias experiencias amorosas, ya que fue pareja del “Rengo Pedro”, y de “El retobado Prudencio”, pero no podemos dejar de nombrar a “La Parda”, no se le conocía el nombre, ni la edad, solo se sabía que era de carácter fuerte, araba la tierra, sembraba, hacía leña, y vivía sola.-
   Pero la pulpería tenía sus visitantes habituales, que le daban un toque pintoresco, y algunas veces gracioso, por sus cuentos, y anécdotas.-
   Entre los parroquianos más famosos tenemos “El petiso Romualdo”,  que consideraba que su caballo era su mejor amigo; “El baqueano Rodríguez”, fumaba tabaco negro, vestía bombacha bataraza, y en su cintura el puñal, para todo uso; y “El tuerto Ramón”, que nunca quiso decir su apellido.-
  Entre partidas de truco, aguardiente y tabaco, pasaban sus horas en la pulpería de Don Anselmo, que con paciencia y buena disposición escuchaba sus historias.-
  ¿Qué historias? Aparecidos, luz mala, lobisones y muchas veces el encuentro con el finadito Pereira.-
  Según el “Petiso Romualdo”, una noche de luna llena, muy cerca del arroyo, vio que se le acercaba un enorme perro lanudo, con malas intenciones.- Me quedé quieto “dijo”, y esperó que lo tuviera cerca.- Cuchillo en mano, poncho preparado para el ataque, estaba decidido a todo.- Cuando le quise atacar pega un grito y me dice” No me mates Romualdo, soy Jacinto, tu viejo compañero de troperías”.- “Hay juna no sabía que Jacinto era lobisón”. “Nos abrazamos, charlamos un rato y se fue moviendo la cola”.-
  “Eso no es nada dijo el baqueano Rodríguez”. “Hace unos meses buscando un novillo perdido de la patrona Doña Dolores, me pasó algo complicado para contar”.-
  “Que perro ni que perro”, “ahí nomás cerca de mis narices, se me acercaba el finadito Rosendo, se acuerdan el que murió por un estornudo”. Como dijeron los demás por un estornudo, “Si dijo Rodríguez, le dio por estornudar en un ropero ajeno”.- “Como les venía contando, se acerca el finadito, me pide un cigarro, me mira a los ojos, y me dice”: “No busques ese novillo, lo carneó el desgraciado que me mató, y los hizo chorizos”. “Que razón tenía el finado Rosendo, hacía unos días andaba vendiendo chorizos frescos por la zona”. “Se despidió el finado, se fue fumando suavemente y se perdió atrás de un tala”.-
   Me parecen que exageran, habló “El tuerto Ramón”, lo que realmente es cierto fue lo que me pasó a mí.-
  Atentos todos los parroquianos e incluso el pulpero Anselmo,  se prepararon para  escuchar su historia: “Una noche sin luna, venía por el sendero de las lechiguanas, y de repente veo a mi derecha, una luz, que iluminaba mi camino”. “¿Un fogón me pregunté?". “Con mucha curiosidad, me puse a observar dicha luz”. “No era ningún fogón”. “Seguí caminando por el sendero y esa luz me seguía”, “Nos hicimos tan amigos, que cuando la preciso, solo tengo que levantar el dedo, y está junto a mí”.-
   Ya se hacía la noche en la pulpería, y cada paisano, tomó su rumbo,  muchas veces con un destino incierto, porque a ellos, no se les conocía su verdadero paradero.-
  Don Anselmo cierra su pulpería, prende el farol, y junto a su mujer Zulema, intentan recrear parte de las acedotas que hoy se contaron en su comercio.-
  Mañana posiblemente, no faltarán los cuentos de los vecinos, que como Doña Tomasa, a primera hora estará buscando su pan, algunos gramos de azúcar, y su infaltable tabaco.- Doña Tomasa siempre trae algún cuento de sus chanchos, las picardías del loro, y porque no,  ilusiones amorosas que guarda en su memoria.-
  Don Pablo y Don Gregorio, no dejan de venir a buscar su tabaquito, y la botellita de aguardiente.-
  Ya finaliza el día, y hay que prepararse para el mañana. La pulpería queda silenciosa, cantan los grillos, y Don Anselmo y Doña Zulema, le dan las buenas noches  a sus hijos, y se entregan al dulce sueño reparador, que con el primer canto del gallo, estarán nuevamente en actividad.-



LA ESTANCIA DE DON ADOLF BRAFFER (3ra.parte - final)

El  matrimonio, de Adolf y Berta, ya había decidido que tendrían su propia vivienda, y a pocos metros de la vivienda de sus padres, se levantaría un nuevo hogar.-
   Los padres de Berta, deciden continuar con su viaje, se despiden, y prometen que muy pronto, volverán a visitarlos.-
  El sencillo y pequeño establecimiento de Henrich de 1870, podemos decir que hoy es una estancia de gran porte.-
  En la misma podemos censar a Henrich y su esposa, la niña Heidi, la colaboradora Dominga Pereira y sus tres hijos, y el nuevo matrimonio Adolf y Berta.-
   El 2 de junio de 1887, nace el primer hijo varón de Adolf y Berta, que lo bautizan con el nombre de Federico.-
   El alemancito Henrich como lo llamaban, el 26 de mayo de 1894, cumplía sus cuarenta y cinco años.-
   Ya no era el joven fuerte y lleno de salud, decidido a enfrentar cualquier adversidad.- Los años, el trabajo, y la misma lucha por el crecimiento, reflejaban en su rostro, una dura lucha de casi veinticinco años.-
   Comenzó a delegar muchas actividades a su hijo Adolf, y él se dedicó a la comercialización, y a la búsqueda de nuevos mercados, para tener un precio acorde con sus pretensiones.-
  Muy pronto, se conocía como la Estancia de  Adolf Blaffert.- A fines de 1896, la estancia contaba con doscientas treinta cabezas de ganado, diez caballos, una buena dotación de suinos,  y trescientas veintidós hectáreas en propiedad, que parte de ellas eran utilizadas para la agricultura.-
   Sigue creciendo la familia, y  el 6 de noviembre de 1897, nace la hija de Adolf, que bautizan con el nombre de Tatiana.-
   Con las revueltas partidarias que vivía el País, perjudicaban en parte la buena comercialización de los productos, pero nunca bajaron los brazos, y con la mirada puesta en un futuro venturoso, salían adelante.-
   El 13 de junio de 1903, se produce la primera pérdida de la familia, con el fallecimiento inesperado de Don Henrich.-
  Pero la excelente formación empresarial, que había adquirido de su padre, Adolf no tuvo ningún inconveniente de quedar al frente de la estancia, que ya tenía una población de varias familias.-
   Los hijos de Dominga Pereira, se habían casado, tenían sus hijos, y todos trabajaban para el engrandecimiento de la estancia.-
   Doña Magdalena la madre de Adolf, seguía encargada de la producción de envasados, y no descuidaba la calidad de su manteca, y sus quesos saborizados a la tradición alemana.-
   El ganado mayor, era atendido por los hermanos Dos Santos, y sus esposas, colaboraban en el ordeñe, y atención del tambo.- Doña Dominga, ya mayor, cocinaba para todas las familias, y en rueda familiar, se sentaban a una gran mesa, donde dejaban volar su imaginación, de futuros emprendimientos. La Estancia de Don Adolf Blaffert, era la referente del orden, prolijidad, laboriosidad y buen gusto.-
   Este grupo humano familiar, sigue creciendo en emprendimientos y en octubre de 1908, compran su primer carruaje de lujo, que mirado con admiración  por sus vecinos, pasa a formar parte de las bondades de esta familia, al tener a disposición dicho vehículo, a todos aquellos que necesitaban trasladarse a la población más cercana.
  Galpones para guardar la cosecha, refugios y lugar de carneadas, hacen a esta estancia, la mirada de bandoleros, y caminantes que muchas veces, llegan exigiendo pasar la noche y un plato de comida.- Siempre se le extendió una mano al necesitado,  el plato de comida y un buen techo, no se le negaba a nadie.-
   El mayor de los hijos de Dominga, que lo conocían como “el portugués”,  ha logrado un rodeo de primera calidad.- Don Adolf, excelente visionario,  decide, que los cueros que se vendían a los acopiadores, dejarlos en el establecimientos e instalar un pequeño saladero, que será manejado con el mismo grupo de la estancia.-
   Como vemos nada quedaba al azar, todo estaba pensado, para lograr un mejor ingreso, y de esa forma, se volcaría en una mejor calidad de vida de su familia, y de todos los que vivían en la estancia.-
  El 31 de julio de 1910, nace el tercer hijo de Adolf, y decide que en homenaje a  su padre, lo bautizaran con el nombre de Henrich.
   Heide la hermana de Adolf, tenía treinta y cinco años, y aún se mantenía soltera.- Pero en la primavera de 1910, llega a la estancia, un  apuesto caballero, vendedor de ropa, que recorría la campaña desde Montevideo.-
   Viajaba en un elegante carruaje, donde llevaba la mercadería, y era costumbre en él, pedir en las estancias que llegaba, para pasar la noche.- La estancia contaba con habitaciones, preparadas para visitantes, amigos, y como en esta ocasión un simpático vendedor.-
   Noche fue, que ya había pasado una semana, y el caballero no emprendía viaje.- La experiencia de Doña Magdalena, la madre de Heide, tiene una corazonada, y le pregunta a su hija, si gustaba del visitante.- Con la mirada baja, respetando la autoridad de su madre, confiesa, que estaba enamorada de él, y que posiblemente lo acompañaría a continuar el viaje.-
   Efectivamente ambos plantean esa situación y al otro día parten juntos, a seguir recorriendo la campaña.-
   Fue tan grande el disgusto de Doña Magdalena, que a los pocos días, un estado depresivo, la enferma gravemente.- Nunca más la volveré a ver, decía Magdalena, y lloraba en su recámara, a solas.-
   El 15 de diciembre de 1910, fallece Doña Magdalena Barget de Blaffert, y con ella termina, la historia de la joven parejita de alemanes, que un día vinieron cargados de sueños de su querida tierra natal.- Fue sepultada junto a su esposo, en el parque de la estancia, donde una lápida en común se leía este epitafio” Aquí yacen los restos de dos esforzados alemancitos, que dejaron su vida, en estas tierras”
       Adolf, reunió a todos los integrantes de la estancia, y les pidió que todo debiera continuar igual, que cuando vivían sus padres.-
   El orden, la prolijidad, el cumplimiento, y la palabra empeñada, fue el tesoro más preciado que le legaron sus padres.-   Aquella tapera, semi destruida, se había convertido en una elegante mansión de estilo alemán, con el escudo de la familia, en  la estrada de la casa.-
   Ya en setiembre de 1919, Adolf cumplía sus cincuenta años, y era un señor respetable, querido, y su estancia continuaba entre las más prestigiosas de la campaña.-



LOS GALARZA, Hombres de coraje (2da.parte - final)

General Gervasio GALARZA – (Padre) nació en 1817

 Sirvió a las órdenes del General Oribe en 1839, como subalterno del Capitán Liborio Acosta. Hizo las campañas de la Guerra Grande a las òrdenes del General Rivera. En esa guerra prestó grandes servicios a las familias de Colonia y Soriano, que se habían refugiado en la Isla de Martín García.-
  Mas tarde fue oficial a las órdenes de Máximo Pérez. Fue parte activa en la Batalla de San Antonio a órdenes del General Garibaldi.-
 Se distinguió en la Batalla de Manantiales durante la guerra de Aparicio, como asimismo en Perseverano. Salvó al Ejército del General Caraballo en “Corralito” en la memorable acción del “Rincón de la Higuera”.-
 Fue Oficial a órdenes del General Flores en la Cruzada. Actuó en todos los movimientos armados hasta 1897.-Recibió los despachos de Sargento Mayor efectivo el 19 de abril de 1870.- Ascendió a Teniente Coronel, el 6 de octubre de 1870. A coronel Graduado el 1º de diciembre de 1875. A Coronel efectivo el 1º de febrero de 1882. A General de Brigada, el 8 de febrero de 1886. A General de División el 22 de marzo de 1890. En varias ocasiones desempeñó la Comandancia  Militar de Soriano y el mando de la División del mismo Departamento.-
Breve reseña de su actividad. En los días más angustiosos que pasó el partido Colorado, contaba entre sus abnegados servidores al Gervasio Galarza.El 27 de marzo de 1845 el General Rivera que defendía la campaña de la invasión de Oribe, que paseaba el estandarte sombrío de la restauración, es derrotado en campo de India Muerta, donde 800 riveristas sucumben; la mayoría pasados a degüello por las bordas de Justo José de Urquiza, el sangriento gobernador de Entre Ríos. Galarza se encuentra en aquella trágica jornada y logra salvar para  continuar luchando por la Patria, en tanto que Rivera a consecuencia de aquel fuerte desastre, se va obligado a refugiarse en el Brasil.-
 Junto al héroe de ambos mundos, el General Garibaldi, el cual hallándose en el Yaguarí decía de Galarza y sus compañeros, en nota dirigida al Ministro de la Guerra de la Defensa, que eran verdaderos hijos del heroísmo, por la abnegación con que sobre llevaban aquella vida azarosa, toma parte de la sorpresa de Gualeguaychú y sigue a su lado, hasta encontrarse en la gloriosa jornada de San Antonio, donde con el grado de Sargento hace prodigios de coraje y, junto al bravo legionario que derrota completamente las fuerzas de Servando Gómez jefe del Ejército oribista.-
 Antes de esta acción, el  11 de setiembre de 1845, las fuerzas del bravo Capitán Ledesma, sorprenden en el Rincón de las Gallinas al caudillo blanco Martín Baldenegro, al que hacen prisionero con todas sus fuerzas.  En este combate muere el Sargento Moreno, compañero de armas de Galarza y, que con este acompañaban a Ledesma, después del desastre de India Muerta. Después de San Antonio, se inició la época más difícil para Galarza, pues durante más de dos lustros siguió luchando sin tregua en defensa del partido Colorado y más que nada en defensa del Pueblo todo, amenazado a cada instante por los peligros de aquellas horas sombrías.-
  Este es quizás su más hermosa actuación, no obstante no poder señalarse las acciones en que le tocara actuar por las fuerzas de las circunstancias porque atravesaba el Paìs.
  Transcurre la magna epopeya de la Defensa de Montevideo; los blancos con hábiles artimañas ocupan el poder, el General César Díaz triunfa en Cagancha, pero cae en Quinteros en los lazos de la más infame traición; por fin Flores realiza la Cruzada Libertadora y, en dos años de batallar sin descanso derroca al partido de Oribe y va todavía al Paraguay a llevar la libertad a los hermanos esclavizados por Francia, el protervo tirano de una nación valerosa.
  En todo este tiempo Galarza no cesa de combatir en tanto que en el campamento de la Unión, Oribe hace despellejar prisioneros por la hábil mano de Canes y Lasaba confecciona lista de salvajes unitarios para pasarlos a desguello y Cabrera clava su puñal en las espaldas de Florencio Varela.-
  El modesto caudillo sorianense vela por todos; se pierde en los bañados de los montes, azota los ríos desbordados, monta a caballo y se oculta en las noches tormentosas y cae sobre el enemigo para exterminarlo, a lanza y facón; en peleas junto al fogón en lo más arcano de las Islas del Río Negro; junto con Valentín Gutiérrez otro bravo de la estirpe ayudan constantemente al ejercicio de Flores y mantienen este departamento libre de la invasión oribista.
  Así llega la hora e que estalla la revolución del 1870; Galarza pelea en el combate de Yapeyú, después el 27 de marzo de aquel año con los Coroneles Pérez Olave y el Comandante Cardozo derrotan al General Aparicio en el Rincón de Ramírez; más tarde vence a los revolucionarios José y Antonio Álvarez y defiende hábilmente la retirada en el combate librado con el Coronel revolucionario Emeterio Pereira, en agosto de aquel año, teniendo a su lado doce hombres solamente, entre los que figuraban: Luis Madrid,(doloreño)oficial de la Guerra Grande y Miguel Ventura Puig, oficial de la Cruzada Libertadora, inicia la reorganización de la División Soriano con la cual reconquista el Departamento invadido por la revolución de Aparicio. Es entonces, que en la proximidades de la Villa, derrota las fuerzas comandadas por el Coronel Visillac y Guruchaga, Salvaña y otros; después de esto se halla en la triste jornada de Corralitos donde es vencido  el General Caraballo, Jefe de las fuerzas coloradas y en donde el Comandante Galarza con hábil maniobra salva al ejército vencido llevándolo al Rincón de la Higuera, donde pelea con éxito al día siguiente. El 2 de enero del año 71, bate las fuerzas revolucionarias del Comandante Romero que se encuentra en esta jurisdicción; en febrero derrota en Don Esteban Depto.de Paysandú al Coronel Enrique Olivera; dos días después infiere un desastre al Comandante Juan Centurión a quien mata más de 30 hombres; el 21 de marzo vence en Fray Bentos a los revolucionarios de tránsito Pérez y Manuel Giles, 17 de abril se halla en la decisiva batalla de Manantiales; donde las fuerzas del Gobierno al mando del General Enrique Castro, el héroe del Paraguay, deshace el fuerte ejército de Timoteo Aparicio. En esta batalla el Comandante Galarza, era, jefe de la extrema vanguardia tenía a sus órdenes al Comandante Veleza, célebre por su valor legendario-
  Después de esta acción, Galarza continúa persiguiendo los últimos grupos de la revolución y bate en Cololó a los Jefes Urán, Corrales y Álvarez donde estos pierden más de 70 hombres.-
  En mayo de 1875 estalla la revolución tricolor; Galarza corre a las filas legales y en el combate de Perseverano, salva las fuerzas gubernistas que conduce al Carmelo después de la derrota. Terminada esta revolución sigue sirviendo al Partido Colorado sin defeccionar jamás legando un ejemplo de continuidad a sus hijos; hasta que falleció pidiendo que se le sepulte en el solar chaná comarca de sus proezas y cariños.

General “Gervasio Leopoldo GALARZA FLEITAS”–

Hijo de Gervasio Galarza y María Fleitas, nace el 10 de julio de 1869 y falleció el 17 de mayo de 1930, y estaba casado con Leonarda Julia Marfetan que nace en Villa de Soriano el 11.05.1872 y era hija de Isidoro Marfetan y Dolores Gadea.-
 Detallaré su vida militar y sus diferentes destinos:
 El 15.04.1884 en el Reg.2do.de Caballería es nombrado Soldado distinguido.-
El 18.09.1885, en el Colegio Militar se registra como alumno Cadete, conservando destino en el Reg.2º de Caballería.
El 24.02.1886, cesa en el Colegio Militar
El 25.02.1886 como Alférez pasa como Instructor a la División Soriano.-
El 06.05.1886 – Escolta Presidencial con el cargo de Alférez.-
El 22.11.1886 – Escolta Presidencial con el cargo de Teniente 2º.-
El 11.04.1887 – Pasa al Batallón 3ro.de Cazadores
El 20.02.1890 – Ya Teniente 1ro. Continúa en el Reg.3ro.de Cazadores
El 22.07.1890 – Se distingue con el cargo de Comandante de Escuadrón
El 22.11.1863 – Es nombrado Capitán y continúa en el Reg.-2 de Caballería
El 22.02.1894 – Es nombrado Mayor y continúa en el Reg.2 de Caballería.-
El 16.02.1897 – Es nombrado Tte.Coronel y Edecán de la Presidencia de la Rep.
El 01.04.1897 -  Es nombrado cargo de Jefe en el Batallón urbano de la capital.
El 28.05.1902 – Es nombrado Jefe Política de Soriano.-
El 25.08.1903 – Es Cnel.Gdo. y continúa como Jefe Político de Soriano
El 01.01.1904 – Es nombrado Jefe de la División Soriano y continúa en el cargo de
                           Jefe Político.-
El 22.08.1904 – Es nombrado Coronel en la Div.Soriano del Ejército Sur.
El 01.11.1904 – Jefe Político de Soriano.-
El 11.04.1905 – En el Reg. 9 de Caballería con el cargo de Jefe.
El 16.11.1912 – Nombrado General de Brigada, en el Cuartel
El 07.04.1913 – Es nombrado Jefe Político de Río Negro.-
El 12.021914 – Es nombrado Jefe interino de la Zona Militar Nro. 4
El 22.04.1915 – Es nombrado Jefe de dicha Zona
El 18.10.1917 – Pasa a la Zona Militar nro. 2  con cargo de Jefe.
El 29.01.1919 – Nombrado General de División en Zona Militar Nro.2.
El 31.01.1923 – Pasa a disponibilidad por renuncia.-
El 01.03.1923 – Es diputado Nacional por el Dpto.de Río Negro.-
El 05.02.1926 – Fue nombrado Cónsul Honorario en Puerto Murtinho (Brasil)
El 03.06.1929 – Diputado Nacional por el Dpto.de Soriano.-
              A  continuación en próxima página vemos el nombramiento de Gervasio Galarza (h), al cargo de Alférez, firmado por el Presidente de la República  Tte.Gral. Máximo Tajes, el día 25 de febrero de 1886.-

  Teniente General “Pablo GALARZA FLEITAS”
Nació en Soriano el 16 de enero de 1851, hijo del General Gervasio Galarza y de María Fleitas- Se casa con Otilia Schultz.-
  El 05.0.1870 es Ayudante Mayor (Div.Soriano)
El 20 de diciembre de 1875 lo nombran Capitán (Comandancia Soriano)
El 26.04.1880, es nombra Mayor (Ministerio de Guerra y Marina)
El 14.10.1880, es Mayor Jefe del Regimiento 2do.de Caballería
El 18.05.1881, es nombrado Teniente Cnel.Graduado y el 24.02.1883, Teniente Coronel.-
El 09.02.1886 es nombrado Coronel.-
En 1897 estuvo presente en la acción de Tarariras del 21 de agosto y en las acciones subsiguientes como Jefe de Vanguardia a órdenes del general Juan J.Díaz, General Santos y Manuel Benavente como Coronel con retención del mando del Regimiento 2do.de Caballería.-
 El día 4 de enero de 1904 se halló presente en la Acción del Paso Calatayud(Flores) y el 14 del mismo mes en Mansavillagra, el 15 en Illescasm, el 16 en Paso de Juan Antonio del Yí, el 17 en las Palmas, 18 Pablo Páez, 22 y 23 en Arroyo Conventos.-
 El 12 de marzo en Paso del Parque, 20 de mayo Paso de los Carros (Treinta y Tres), como Coronel, Jefe de la Extrema Vanguardia bajo el Comando del General Muñiz hasta su relevo siendo designado como Comandante en Jefe del Ejército del Sur.-
  El 22 y 23 de junio de 1904, libró la Batalla de Tupambaé como Comandante en Jefe del Ejército del Sur. General de Brigada con antigüedad 22 de junio de 1904.-
  El 9 de octubre de 1905 se le asciende a General de División. El 11 de febrero de 1911 a Teniente General. El 24 de febrero 1915 Jefe de la Región  Militar Nro.3, el 1 de marzo de 1934, y el 31 de enero de 1935 fue Comandante Militar en Flores y Durazno.
Falleció el 15 de octubre de 1937.-