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jueves, 30 de diciembre de 2010

LA HERENCIA DEL TIO PASCUAL( 4ta.parte- 4/5)

   Un breve silencio en la sala por algunos minutos, y nuevamente Martina, comenzará la lectura.
  
   Martina – Voy a retirar con cuidado este borrador del sobre, para no estropearlo. Veo que está dividido en capítulos cortos y sencillos.
 Sofía - ¡Que se cree el tío Pascual! Nos está probando el nivel de nuestros conocimientos, o pretende jugar al señor serio, cuando toda su vida, se dedicó a las grandes jodas.

Capítulo 1 – “Yo, Pascual Cimadevilla, con todas mis facultades mentales, y luego de haber madurado concientemente sobre mis decisiones, quiero testar de la siguiente manera”.
Capítulo 2 – “Aquellos que supieron brindarme su amistad, sana y desinteresada, llegarán primero”
Capitulo 3 – “Aquellos que sin ser amigos ni parientes, me acompañaron en los momentos  difíciles de mi vida, llegaran segundo”


   Sofía – La verdad, que no entiendo que nos quiere decir el tío. Parece una adivinanza.
  
   Antonio – Esto me está dando sueño, ¿por qué no dejamos para mañana?
  José - ¡De ninguna manera!, hoy debemos conocer nuestro futuro patrimonio.
   Sofía – Me parece que en lugar de patrimonio, nos va a  dejar deudas.
  Martina – No seas pesimista, tengamos fe en nuestro querido tío, que nos ha tenido en cuenta.
  Antonio - ¡Querido! Por favor jamás lo hemos querido, no debemos ser hipócritas, sólo nos interesa su dinero.

     Aquel pato al horno con puré de manzanas, que sería el deleite gastronómico de la cena, pasó a convertirse en una verdadera pesadilla.

    Parecía que seguiría la normalidad de la lectura, cuando la tía Teresa se levanta de su silla y les dice:

  Tía Teresa – Me voy a tener que retirar. Tengo otras visitas que hacer esta noche, y mi domicilio queda lejos. ¡Que Dios los bendiga!
  Antonio - ¡Ya se va tía, justo que la empezábamos a tener cariño!
  Tía Teresa – No se preocupen, voy a volver y a lo mejor vengo con el tío Pascual.

   Cuando estaba cerca de la puerta de calle, Pedro le dice:

  Pedro - ¿Cuál es tu domicilio tía Teresa?
  Tía Teresa - ¡Como no! En este papel esta registrada mi dirección.
 
    Pedro la despide con un apretón de manos, y de inmediato se dispone a leer la dirección a los hermanos:

Pedro - ¡Vean, vean!, la tía vive en la calle Constitución y Gral. J.Sosa, parcela número 14.-
  Sofía - ¡Cómo!  En esa dirección está ubicado el cementerio y esa parcela no es el Panteón de la familia Cimadevilla.
  José - ¡Por favor! Nuevamente hemos sido engañados en nuestra buena fe, y esta figura que nos visitó era una muerta.
  Martina – Yo creo que deberíamos hacer bendecir esta casa, en esta noche han sido varios los espíritus que nos han visitado.
 Sofía – ¡Tiene razón Martina!, vamos a prenderle una vela, a Santa Clara.

 Antonio - ¡Por supuesto! Olvidemos esta situación tan irregular y desagradable, prendemos la vela y continúa Martina con la lectura.
   Martina - ¡Pues bien!, seguiremos con la lectura, y por favor escuchen con atención.

  Capítulo 4 – “Aquellos que pensaron que mi fortuna, era sólo una gran fantasía, deberán esperar”.
   Capítulo 5 – “ El interés por una persona, no debe centrarse en lo que tiene, sino en sus valores personales.”



  En ese mismo instante un ruido impresionante, se adueño del silencio de la noche. El artefacto de luz del living, se había desprendido y cayó al suelo.

   Sofía - ¿Qué está pasando esta noche? No será mejor que echemos esos papeles a la estufa, olvidemos la herencia del tío Pascual, y nos vamos a dormir.
   Antonio - ¡Ahora!, justo cuando estamos por enterarnos de lo más importante, su fortuna.
   Martina – Seguramente los años han deteriorado el soporte del artefacto, y hoy por casualidad se cayó. No hagamos de esto una tragedia

   Criteriosamente, José les dice:

  José – Hasta el momento sólo hemos escuchado frases lindas, armoniosas, con una profunda enseñanza, pero de la herencia, ¡nada!
  Sofía – ¡Por eso insisto!, dejemos todo para otro día.
  Martina – Ya queda poco, todos vamos a poner un poquito de buena voluntad, y de esa forma llegaremos al fondo de la cuestión.
  Antonio - ¡Está bien! Haremos un esfuerzo más, talvez el contenido de ese borrador se lo merece.

    Pedro escucha en silencio, él también está impaciente por conocer el final de este documento:

  Pedro – Sigan por favor, el sueño se está apoderando de mis neuronas, y pronto quedaré dormido.
    Martina – ¿Uds. creen que yo no tengo sueño?, pero mi curiosidad es mayor y seguiré leyendo. ¡Hay! Se me cayeron los lentes, justo debajo del sillón de Pedro.
    Antonio – Yo te los traeré hermana.
    Martina - ¡No lo puedo creer, el cristal derecho se partió! Me será imposible seguir la lectura.
    José – No te preocupes, yo la haré.

   Y José sigue leyendo:

  Capítulo 6 – Por lo tanto he decidido considerar los capítulos anteriores, y ser lo más justo posible.
  Capítulo 7 – El cincuenta por ciento de mi fortuna se dividirá entre aquellos amigos y familiares que tengo registrado en mi diario íntimo.

   Nuevamente se hizo un breve silencio. Los ojitos de Antonio hacían un esfuerzo para no cerrarse, y el mayordomo Pedro roncaba en un cómodo sofá.
  Martina, dando un golpe de puño sobre la mesa pone en una nueva alerta a la familia, incluso un breve sobresalto de Pedro.
 
Martina - ¡Parece mentira!, que falta de respeto a nuestro tío, que con su propio puño y letra, escribió estos mensajes.
   Antonio – Qué seguridad tenemos nosotros de estar en ese diario íntimo, que ahora apareció.
 José - ¡Por supuesto que estamos! Éramos sus sobrinos predilectos.
  Antonio – Por favor José, éramos los únicos, y amigos no le conozco ninguno.
 Sofía – Dime, el gerente del Banco, ¿no era su amigo?
  Antonio - ¡Imposible!, cada vez que se encontraban, discutía por política, e incluso se cambiaban de calle.
 Martina – Creo que el tío nos decía, que su mejor amigo es el cura.
 Sofía - ¡Que va a ser el cura!, jamás le dio un peso para la iglesia.
  
   En esos momentos la ventana del cuarto del fondo se abre bruscamente, ingresando desde el patio, un enfurecido gato negro que pasa velozmente por la sala.

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